JA,JA,JA,JA,JA,JA,JA.JA!!!!
Nunca me han gustado mucho los carnavales...ese afán por hacer el ridículo nunca ha ido conmigo. Siempre he preferido hacer el tonto cuando a mi me ha dado la gana y no cuando lo marca el calendario.Mis amigos siempre me recuerdan mi habilidad para reirme en las situaciones más insospechadas.Disfruto mucho riéndome, creo que es genético..
Mi madre y mi padre hacen concursos de carcajadas y yo de pequeña me inventé un juego para adivinar quien aguantaba más tiempo riéndose.Aún ahora, en mi casa, seguimos jugando a nuestro peculiar juego de la risa. Es una tontería, pero nos hace mucha gracia. Ayer intenté jugar con mi padre y después de quince días horribles, ayer mi viejito estuvo riéndose un rato conmigo. Incluso llegó a llorar, pero de risa. Yo también lloré, pero de risa
