FIEBRE DEL VIERNES NOCHE
Después de tres días infernales en la cama con 40 de fiebre, ayer me desperté de mi letargo y encendí la tele por la noche. Craso error.
Hacía mucho tiempo que no la encendía un viernes noche...ayer mi garganta y mi cuerpo en general impedían que recorriese más de cinco metros seguidos. Esos cinco metros que separan mi habitación de la tele más cercana.
Es sorprendente lo que te depara la televisión un viernes noche, si nunca habéis probado a sentaros delante del televisor un viernes noche os recomiendo encarecidamente que lo hagais, por qué??? porque acabareis agradeciendo y valorando mucho más a todos esos amigos que teneis que os impiden estar en casa el fin de semana. Desde luego, ayer me enorgullecí de tener la vida social que tengo.
En la primera, "fausto o faustina",una revista de las del siglo pasado que lo único que hacía era incitar a la depresión a más de un espectador@. El director: José Luis Moreno. Más de uno conocéis la animadversión que me une a este personaje, así que no pienso invertir ni un segundo más en la figura de este inefable caballero.
Este era el producto estrella de ayer de la TVE, pero si os asusta la programación del ente público, esperad a las cadenas privadas que tampoco tienen pérdida.
En Antena3 una simpática señorita explicaba sus dotes amatorias con el también exquisito caballero Ángel Cristo. Ese valiente hombre que peleaba con tigres y leones y que al parecer mantenía estrechas relaciones extra-matrimoniales con la anteriormente citada señorita.
Todo un despropósito.
En ciertos momentos de la noche dudaba de si aquello que estaba viendo pertenecía a la realidad o realmente seguía sumida en una profunda crisis febril. Me tomé la temperatura en más de una ocasión, pero el termómetro me devolvía la verdad a la cara.
Prometo no volver a ponerme enferma en fin de semana.
